Aida Cortés, una de las figuras más destacadas en el ámbito del contenido para adultos en Colombia, decidió romper el silencio sobre los desafíos que enfrentó al inicio de su carrera profesional. La creadora de contenido relató cómo se integró en el sector del modelaje webcam, un entorno que, aunque le permitió alcanzar una estabilidad económica notable, también le exigió sacrificios personales extremos. En sus inicios, la modelo percibía ingresos mensuales de entre cuatro y cinco millones de pesos, una cifra que resultaba atractiva tras descontar las comisiones de la agencia y los costos por el uso de los espacios de trabajo.
El ritmo de vida en esta industria resultó ser sumamente demandante, llegando a registrar jornadas laborales de hasta 18 horas diarias. Cortés recordó una anécdota particular que ilustra la intensidad de su labor: un cliente habitual decidió pagar por una sesión privada de tres horas únicamente para observarla dormir, debido al evidente agotamiento físico que la modelo mostraba frente a la cámara tras extensas jornadas de trabajo ininterrumpido.
La situación se tornó crítica cuando Cortés tomó la decisión de desvincularse de la agencia para la que trabajaba, debido a su inconformidad con las elevadas comisiones que le eran cobradas. Al notar su intención de abandonar la empresa, el empresario a cargo reaccionó de manera hostil, negándose a dejarla ir dado que ella representaba una de las mayores fuentes de ingresos para el negocio. Para retenerla, el dueño de la agencia recurrió a la intimidación, amenazándola con revelar su ocupación a sus padres, quienes profesan la fe cristiana y desconocían por completo las actividades de su hija.
A pesar de la presión ejercida por la agencia, la situación se resolvió meses después cuando su familia finalmente conoció la naturaleza de su trabajo, lo que permitió que Cortés continuara su trayectoria sin las ataduras del chantaje. Este episodio marcó un antes y un después en su carrera, permitiéndole tomar el control de su futuro profesional y alejarse de las dinámicas abusivas de las agencias tradicionales.
Actualmente, Aida Cortés ha logrado consolidarse como una empresaria independiente. Tras su paso por el modelaje webcam, se ha enfocado en la gestión de su propio contenido para plataformas como OnlyFans. Además, ha fundado su propia agencia en la ciudad de Medellín, donde ha logrado integrar a su círculo más cercano, incluyendo a sus padres y hermana, además de contar con un equipo profesional de contadores, supervisores y administradores que gestionan su exitoso modelo de negocio.



